Platillo Tradicional Mexicano cuyo origen se remonta a la época de la conquista de la Nueva Vizcaya; las huestes españolas cazaban jabalíes, puerco espines, armadillos usando sus carnes para bastimento el cuál era conservado seco, asado o con sal para su uso posterior; al irse integrando en el uso de diversas hierbas y especias de América, empezaron a usar los ajillos, chiles, ajos, laureles y otros, sazonando encurtiendo, curando y confiándole a los cárnicos olores y sabores de España y América naciendo un producto que hasta la actualidad perdura y que es la delicia de chicos y grandes, generación tras generación, en todas las edades y todos los tiempos del Culiacán Postcolombino.

La memoria del comensal almacena un poderoso y grato recuerdo de sabores y texturas que obligan eventualmente a la recompra.

Te invitamos a conocer la variedad de recetas que puedes hacer con este producto: